Una joven deportista que transforma cultura

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Eliana Castaño hoy tiene la oportunidad de estudiar gracias a su pasión deportiva que se traduce ahora en una beca del 50% de su matrícula.

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Existen mujeres que en el inicio de su carrera deportiva afrontaron barreras en disciplinas que habitualmente son consideradas para hombres. Mientras que ellos gozan de una mayor fuerza física, las mujeres tienen mejor flexibilidad. Sin embargo, no importó qué dijera la sociedad, Eliana Castaño Higuita buscó su verdadera pasión en el deporte. Hoy es la nueva integrante del equipo de fútbol sala de la UManizales y llegó este semestre a la Institución para iniciar sus estudios en el programa de Contaduría Pública.

Desde muy niña, Eliana encontró en el patinaje de velocidad un gusto especial pero no lo suficiente para querer mantenerse en él. Tal como se lo pidieron sus padres, continuó asistiendo a los entrenamientos del Club Stake Bayla, una escuela de formación mixta ubicada en el barrio La Enea. En medio de las clases de educación física cuando cursaba la primaria en la Institución Educativa Pio XII, Eliana aceptó jugar un partido de microfútbol con sus compañeros hombres. Allí descubrió que le gustaba más la pelota que los patines.

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“Ahora, debido a la cuarentena, sigo con los entrenamientos a través de la plataforma Zoom con ayuda de nuestro entrenador Omar Hernández”, explicó Eliana.

No hubo receso en el que esta joven a sus 13 años se negara a un partido. Nunca se lo comentó a sus padres pues sabía que se opondrían. “Jugaba a escondidas de mis papás en el colegio. Yo sabía que era muy buena en el patinaje y a mis papás nunca les gustó el micro porque tiene mucho contacto físico y podría salir lastimada. Sobre todo mi mamá decía que eso era para hombres”, comentó la deportista que hoy tiene 17 años.

A Eliana le gustó tanto esta disciplina, que sin desprenderse del patinaje participó en los intercolegiados de microfútbol femenino. El diario La Patria capturó en una fotografía el momento en el que Eliana estaba compitiendo con sus compañeras y como es habitual, se publicó en la sección de deportes. Sus padres la reconocieron inmediatamente al leer el periódico y la cuestionaron.

“Me regañaron, me preguntaron que por qué les había mentido. Fue muy evidente, mi rostro se veía súper bien en la foto, no tenía como decir no”, contó Castaño Higuita.

Luego de mucho tiempo, los padres de Eliana entendieron que no solo tenía habilidades con el patinaje, sino que también dominaba el balón. Cuando estaba en noveno grado y también en una temporada de intercolegiados, la Selección Caldas de Fútbol Sala la observó y la invitó a ser parte del equipo local. Desde entonces ya son tres años en los que Eliana ha aprendido y reforzado sus bases.